Cheesecake de chocolate (sin gluten)

Versionando la famosa tarta de queso japonesa de tres ingredientes, de la que os dejé mi versión por aquí, se crean nuevas recetas tan deliciosas como las originales o más.

Sólo cambiando un ingrediente tenemos una deliciosa tarta de queso y chocolate intenso que no puede estar más buena.
Deliciosa como todas las tartas de queso.
Y fácil porque es que sólo lleva tres ingredientes: chocolate, queso crema y huevos. Se hace en un plis plas y queda así de estupenda

Y poco más que contaros vamos directamente con la receta.

Ingredientes (para un molde de 20 cm):

– 300 g de chocolate postres para fundir
– 300 g de queso crema
– 6 huevos

Elaboración:

Tenemos todos los ingredientes a temperatura ambiente.

Derretimos el chocolate al baño María o en el microondas.

Si lo hacéis en el micro tenéis que tener mucho cuidado de que no se queme. Aquí os explico bien como hacerlo.

Añadimos el queso al chocolate derretido y mezclamos bien.

Yo lo hago con una espátula.
En la mayoría de recetas y vídeos veréis que lo hacen con las varillas, pues a mi me ha resultado imposible. Se forma una pelota dentro de las varillas y no avanzamos.

Con esta de chocolate negro se me queda una masa más dura que con la de choco blanco. Cuesta mezclarlo bien y parece que no vamos a poder hacernos con ella. Pues no os desesperéis, dejarla reposar, mientras vais montando las claras, y luego se maneja mucho mejor.

Separamos las yemas de las claras.

Echamos las yemas a la mezcla de chocolate y queso y mezclamos hasta que esté todo bien integrado. Aquí las varillas si funcionan ya bien. También podéis seguir con la espátula.

Montamos las claras a punto de nieve y las vamos añadiendo a la mezcla anterior en tres veces, mezclando bien en cada adición con movimientos envolventes de abajo arriba con la espátula.

Engrasamos el molde y lo forramos con papel de horno en base y paredes.

Ponemos el molde dentro de un recipiente hondo apto para el horno para poder hacer la tarta al baño María.

Vertemos la mezcla en el molde.

Echamos unos dos dedos de agua caliente en el recipiente donde hemos metido el molde y lo llevamos al horno.

Vamos a hornear primero a 170C durante 20 minutos.
Luego a 160C otros 15 minutos.
En mi caso he visto que se me hace mucho por arriba, así que en este segundo tiempo lo que hago es poner el horno sólo con calor abajo y me ha dado mejor resultado. Pero esto tendréis que ver según vuestro horno.

Pasado ese tiempo apagamos el horno y dejamos la tarta dentro con el horno apagado durante veinte minutos más.

Sacamos, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Así tal cual está de escándalo.

Pero también podéis comerla acompañada de frutas, mermeladas. Combinan muy bien los frutos del bosque, pero a vuestra elección y gustos.

Yo le he puesto un poco de nata montada y frutos del bosque.

Lista y ¡a disfrutar!

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