Cómo pelar un mango y no acabar pringado hasta las cejas

Otras de las frutas que me encantan es el mango, pero ¡cómo se puede pringar uno tanto pelando una fruta! No sé si a vosotros os pasa, pero yo es que acababa manchada hasta arriba siempre (lo que no ha conseguido que dejase de comerlos). Hasta que aprendí una forma de pelarlo y trocearlo de lo más práctica y ¡limpia! ¡Espero que os sea de ayuda!

Cogemos el mango y lo cortamos en cuatro trozos, dos grandes de forma paralela al hueso y dos más pequeños perpendiculares al hueso, apurando bien cerca del hueso.

Con el chuchillo vamos haciendo una cuadrícula en la pulpa con cuidado de no atravesar la piel del mango.

Empujamos la pulpa hacia fuera.

Pasamos el cuchillo entre la pulpa y la piel.
¡Y ya tenemos listos nuestros cubitos de mango!

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