Espárragos blancos en vinagreta (sin gluten, sin lácteos, sin huevo)

Uno de los platos que se repiten en casa durante el verano son los espárragos blancos.

Bien fresquitos sientan de maravilla, son ligeros y es una forma fácil y rápida de comer verdurita.

A la peque de la casa le encantan. Pero no con el resto de verduras de la receta, no podía ser todo perfecto.
Así que para ella solos o enrollados con unas lonchitas de jamón cocido o pechuga de pavo.

Con esta vinagreta de veduritas están buenísimos.
Complicación ninguna para prepararlos y el único truqui, que sean espárragos de calidad. Y mirad que en sus ingredientes no lleven azúcar por favor, que no tengo nada en contra del azúcar, pero en cantidades comedidas, y desde luego totalmente en contra de que se lo añadan a absolutamente todo lo inimaginable que no debería llevarla, como a los espárragos. Agua y sal es lo único que deben llevar en sus ingredientes.

Y si os animáis a hacer la receta con espárragos frescos, pues mucho mejor.

Vamos allá:

Ingredientes:

• 10 espárragos blancos
• 1/2 cebolleta pequeña
• una punta de pimiento verde
• una punta de pimiento rojo
• vinagre de Módena
• AOVE (aceite de oliva virgen extra)
• sal

Elaboración:

Escurrimos bien los espárragos.

Yo los saco y los coloco sobre papel de cocina mientras voy preparando la vinagreta.

Lavamos los pimientos, los secamos y picamos lo más pequeñito que podamos.

Picamos la cebolleta bien pequeñita también.

En un cuenco echamos los pimientos y la cebolleta picados y aliñamos con el AOVE, el vinagre y la sal al gusto.

Colocamos los espárragos en una fuente y cubrimos con la vinagreta justo en el momento de servirlos.

Si queréis usar espárragos frescos:

Lavamos y secamos bien los espárragos.
Cortamos la parte final del tallo, que es fibrosa, y los pelamos de arriba hacia abajo, respetando la punta.
Tenemos que eliminar la capa exterior, que es fibrosa, hasta que veamos que la carne está húmeda y jugosa.
Podéis hacerlo con un cuchillo o con el pelador de patatas.

Los cocemos al vapor durante doce minutos, catorce si son muy gruesos. Con este tiempo quedarán cocidos, pero bastante más firmes que los comprados ya cocidos.

Los escurrimos y ponemos en una bandeja de servir.

Listo y ¡a disfrutar!

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