Moussaka (sin gluten)

Ya llevamos un par de semanitas que va haciendo más fresquito, por fin, y ya, no sólo no da tanta pereza encender el horno, sino que apetecen platos calentitos.

El cambio del frío al calor no lo llevo nada bien, no sólo porque el calor me deja hecha polvo, sino también por el cambio de alimentación, que sólo me apetecen cosas frías, pero hasta que se me acostumbra el cuerpo me tiro unas semanitas comiendo prácticamente nada.

Sin embargo el paso al frío me sienta fenomenal, ponerme chaquetitas, el fresquito en la cara cuando sales de casa, que hace que te despiertes de golpe si todavía no lo has hecho, y las comidas calentitas, que asientan el estómago.
Me encanta la cuchara. En casa no faltan semanalmente lentejas, garbanzos, puchero, cremas y sopitas.
Y disfruto encendiendo el horno, de ese olor intenso no sólo de los dulces, si no de cualquier guiso rico que impregna toda la casa.

Así que hoy toca encender el horno y vamos a preparar moussaka.

Moussaka

La moussaka es un plato tradicional de los Balcanes y el Medio oriente a base de berenjenas. La versión griega es la más conocida y consiste en capas de carne picada de cordero, berenjena en láminas, tomate y salsa bechamel.

Es un plato un poco laborioso de preparar pero sencillo. Además lo podemos tener montado a falta de meter al horno en el momento de comer, lo que es perfecto para comidas y cenas con amigos o familiares.

Yo la suelo hacer sin la bechamel, así es más ligerita y tenéis una estupenda “lasaña” apta para los que tengáis intolerancia al gluten.
Así que, podéis hacerla tal cual os cuento aquí, o si lo preferís podéis cubrirla con una salsa bechamel espesa (ya no sería apta para celiacos, salvo que hagáis la bechamel con maicena en vez de con harina, que queda igual de estupenda) o incluso con un puré de patatas.

Moussaka sin bechamel

Ingredientes para 6 personas:

• 2 – 3 berenjenas grandes
• 2 cebollas
• 4 dientes de ajo
• 500 g de carne picada de cordero (o ternera)
• Unas 6-7 cucharadas de tomate frito casero
• Una cucharadita de canela molida
• Unas hojas de menta fresca picada
• Sal y pimienta al gusto
• 1 pellizco de perejil picado
• 1 chorrito de vino blanco
• Queso rallado

Elaboración:

Lavamos y secamos bien las berenjenas. Las cortamos en rodajas lo más finitas posibles.

En una sartén o plancha ponemos un hilo de aceite y vamos haciendo las berenjenas. No hay que hacerlas del todo, como si las fuésemos a comer directamente, ya que luego va a ir al horno.

Reservamos las rodajas de berenjena y hacemos el relleno.

Picamos los ajos y la cebolla.

Ponemos una sartén con aceite de oliva, doramos un poco los ajos y añadimos la cebolla. Pochamos bien y añadimos la carne. Incorporamos un poco de menta picada, el perejil picado y una cucharadita de canela molida. Sofreímos durante 5 minutos a fuego suave, sin dejar de remover. Añadimos el tomate frito y un chorrito de vino blanco, dejamos reducir hasta que la salsa nos espese, unos 15 minutos.

Para montar la lasaña, en una fuente apta para el horno vamos poniendo una capa de berenjenas, una capa de relleno, otra capa de berenjenas, otra de relleno y otra de berenjenas. Cubrimos con el queso rallado y metemos al horno, precalentado a 180 grados, durante unos 20 minutos, o hasta que veamos que el queso se ha fundido y dorado.

¡Disfrutadla!

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