Panchineta de cerezas

La panchineta es un postre típico del País Vasco. Es un pastel que se elabora con una masa de hojaldre, que se rellena de crema y se decora espolvoreado con azúcar glas y/o almendra.

Esta la he preparado añadiendo al relleno unas picotas y el resultado ha sido, ¡mmm, delicioso!

Podéis hacerlo con cerezas o picotas, es lo mismo, el resultado, que no el fruto. Las picotas son una variedad de cereza, originaria del Valle del Jerte, y además son las que vienen sin rabito, pero no porque se lo arranquen después de recolectadas, ojo, si no porque se queda prendido naturalmente en el árbol durante la recolección.

Ingredientes:

Receta del libro “65 Recetas con cerezas del Jerte”

• 300 g picotas del jerte deshuesadas.
• 1/2 kg de hojaldre, dos planchas (receta)
• 2 cucharadas de licor de cereza
• 1/2 litro de leche
• 3 yemas
• 6 cucharadas de azúcar
• 2 cucharadas de maicena
• 1 cáscara de limón
• 50 g almendras picadas
• 1 huevo

Elaboración:

Lavamos, secamos, deshuesamos las picotas y las ponemos en un cuenco con el licor de cereza.

Pelamos el limón, lo echamos en un cazo junto con la leche y lo ponemos en el fuego a hervir.

En un cuenco mezclamos las yemas con el azúcar y la maicena removiendo bien con unas varillas. Lo añadimos al cazo con la leche hirviendo, removemos bien para que no queden grumos y lo dejamos cocer a fuego suave hasta que la crema espese. No podemos dejar de removerlo porque si no se puede pegar al cazo y salir grumos.

Dejamos enfriar removiendo de vez en cuando para que no se forme una costra en la superficie.

En una bandeja de horno ponemos una hoja de papel de horno y extendemos sobre ella una lámina de hojaldre. Si compráis el hojaldre hecho, podéis utilizar el mismo papel en el que viene enrollado.

Cubrimos el hojaldre con una capa de crema, ya fría, repartimos por encima las picotas, bien escurridas, cubrimos con el resto de la crema y tapamos todo con la otra lámina de hojaldre.

Unimos los bordes de las dos láminas de hojaldre, cerrando bien todo.

Pinchamos la superficie con un tenedor y la pintamos con el huevo batido y un pincel.

Espolvoreamos con las almendras y metemos al horno, precalentado a 180 C, en el medio, durante una hora. Si veis que la superficie se dora muy deprisa, cubrirla con un trozo de papel de aluminio cuando ya esté bien dorada para que no acabe quemándose.

Se puede servir fría o templada y espolvoreada con azúcar glas.

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