Salmorejo con mozzarella y menta

El salmorejo es uno de mis platos favoritos para sobrellevar el verano. La verdad es que en esta época del año creo que sobrevivo a base de salmorejos y gazpachos. Y es que llega el calor y se me va el hambre totalmente, así que intento hacer cosas fresquitas porque si no, no comería nada de nada.

Como todos los platos tradicionales y populares, en cada casa se hará de manera distinta, pero el resultado siempre es el mismo: una crema fría riquísima, con una consistencia final de un salsa espesa, que se elabora básicamente pan, tomates, ajo, aceite y sal. También se le puede añadir vinagre, aunque parece que la receta original no lo lleva, pero como hemos dicho, ¡al gusto de cada casa!.
En la nuestra nos gusta con bastante ajo (soy mucho de ajo, ya lo iréis viendo) y sin vinagre.

Lo más importante para mi es usar unos buenos tomates, bien rojos y maduritos y con mucha carne, que no sean de estos que los cortas y están medio huecos y llenos de semillas, lo cual cada vez me resulta más difícil dado que nos llegan tan verdes que no tienen ni carne ni sabor a nada. Podéis usar cualquier variedad, a mi los que mejor me resultan son los pera, suelen ser los más maduros y con más carne. Y, por supuesto, un buen aceite, de oliva y virgen extra.

Normalmente lo comemos como primer plato, pero debido a su consistencia también lo podemos poner como una salsa de acompañamiento, por ejemplo para una carne a la plancha.

Se suele servir “adornado” con otros alimentos como huevo duro picado, virutas de jamón, picatostes. ¿Lo habéis probado con langostinos? Buenísima combinación que he descubierto hace poco gracias a mi cuñada.

En esta ocasión he probado a añadir lo que he encontrado por la nevera y el resultado no ha estado nada mal.¡Aquí os lo dejo¡

Ingredientes (para unas 6 raciones aproximadamente):

• 1 kilo de tomates bien maduros y carnosos.
• 2 dientes de ajo hermosos (o al gusto de cada uno)
• 250 g de pan duro
• 40 g de aceite
• 5 pizcas (lo que cogemos entre el pulgar y el índice) de sal
• 250 g de mozzarella
• Unas 10 hojas de menta

Elaboración:

Pelamos los tomates. Lo suyo es escaldarlos para que se pelen fácilmente y desperdiciemos lo mínimo posible.

Para escaldarlos ponemos agua a hervir. Con un cuchillo hacemos dos cortes como una cruz al tomate. Cuando el agua esté hirviendo, añadimos los tomates unos segundos, retiramos y los introducimos en agua fría de la nevera o bien agua con hielo.

Remojamos un poco el pan en agua.

Yo uso la Thermomix para preparalo. Podéis usar cualquier robot, batidora, que triture muy muy bien, para que quede muy fino.

Echamos en el vaso, el tomate, los dientes de ajo pelados, el pan bien escurrido del agua y trituramos hasta que quede fino. Añadimos el aceite y la sal, mezclamos hasta que quede bien integrado, probamos y rectificamos de sal y/o aceite.

Que os resulta muy fuerte de tomate, pues añadidle un poco más de pan y al revés, ¡siempre tiene solución! Bueno, si nos pasamos de ajo no, así que si no sois mucho de ajo, ponedle más bien poco al principio y luego id añadiendo poco a poco hasta que deis con vuestro sabor ideal.

Freímos las hojas de menta en aceite bien caliente. Las sacamos y las ponemos sobre papel absorbente para que suelten todo el aceite.

Hacemos bolitas de mozzarella con un saca bolas.

Decoramos nuestro salmorejo con la mozzarella y la menta.

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3 comments

  • 26 agosto, 2012 a las 17:05 // Responder

    Yo le pongo pimiento verde y vinagre también y me sale muy rico

  • 28 agosto, 2012 a las 14:09 // Responder

    Pues buenísimo también!!! Yo es que no soy mucho de vinagre y suelo usarlo más bien poco.

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